Los Trastornos de la Conducta Alimentaria – Ayer y Hoy

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria – Ayer y Hoy

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) constituyen un problema de salud que tiene un fuerte impacto en nuestra sociedad.

Las importantes transformaciones tanto sociales, económicas como culturales guardan una relación directa con las transformaciones en los comportamientos alimentarios. Y es que la belleza, el atractivo físico y el cuerpo son valores en alza en la sociedad del siglo XXI.

Hasta prácticamente finales del siglo XX los Trastornos de la Conducta Alimentaria eran desconocidos, tanto para los profesionales médicos como para los propios afectados. Paulatinamente, en los últimos años, se ha ido valorando la necesidad de un abordaje multidisciplinar de dichos trastornos. Los estudios comienzan a ser más rigurosos, a pesar de que el abordaje psicoterapeutico siga ofreciendo escasos resultados.

El tratamiento de los TCA se empezó centrando casi exclusivamente en la sintomatología, sobre todo a nivel de conducta alimentaria. Y así, surge la necesidad de crear pruebas de identificación diagnóstica adecuada, así como de crear criterios unificables para su diagnóstico y una especialización profesional.

También empezaron a aparecer las primera unidades de tratamiento específicas, asociaciones de padres y centros de día.

Los TCA en la actualidad

Hoy en día, la elevada prevalencia (ha subido la anorexia del 1 al 3 y la bulimia del 3 al 6) y la gravedad de estos trastornos ha llevado a un estudio rigoroso de los mismos y a una especialización profesional.

La práctica clínica demuestra que la mayoría de las veces la sintomatología de los TCA, sobre todo la conducta patológica alimentaria, es solo la punta del iceberg.

Según constata el Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA), se amplían cada vez más las diferentes manifestaciones de estos trastornos, lo que implica una mayor diversidad para su tratamiento. La vigorexia, la ortorexia, por ejemplo, son algunos de ellos.

El culto al cuerpo, la sociedad de consumo y los malos hábitos alimentarios forjan el caldo de cultivo para un mayor incremento de los TCA.

Si bien estos trastornos antes se detectaban en clases sociales medias-altas, en edades adolescentes y predominando entre las mujeres, ahora también se está dando un aumento de casos en toda la escala social, en edades superiores a los 25 años, sobre todo por sobreingesta, y también se está encontrando un aumento considerable en varones, lo cual hace necesaria la intervención.
Debemos dejar claro que no se trata de trastornos de adolescentes aunque sean el mayor porcentaje, ni un trastorno superficial.

La importancia de la prevención en los TCA

Los tratamientos de futuro deberían contemplar tanto el abordaje multidisciplinar como los últimos resultados académicos. Igualmente sería necesario invertir en programas de prevención de los TCA en la Educación Primaria, así como unidades específicas de los TCA en mayor número y Centros de Día, para su tratamiento.

Esperemos que la nueva versión de la DSM-V (Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica de los EEUU)arroje luz sobre estos trastornos para su mejor diagnóstico y posterior intervención.

(Resumen de la ponencia “Los Trastornos de la Conducta Alimentaria en el siglo XXI: Ayer y hoy de los TCA” de la Doctora Noelia Linde Vázquez, psicóloga de ADABE, en las "I Jornadas de los Trastornos de la Conducta Alimentaria").


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